sábado, 21 de noviembre de 2015

ÍNDICE DE PRECIOS AL CONSUMIDOR: propuesta de trabajo áulica.


En este trabajo se presenta una secuencia didáctica para trabajar la medición de la inflación, para ello se recuperan actividades realizadas en el curso de Cuentas Nacionales en la carrera de Economía  (FCE-UBA). El trabajo con metodologías de estimación de indicadores económicos tiene como objetivo principal, de este tópico, el acercamiento de los alumnos a las mediciones de la economía, de modo que logren establecer un puente entre los conceptos teóricos  y su forma de captación mediante estimaciones que logren reflejar dichas variables económicas. En este caso el Índice de Precios al Consumidor busca reflejar las variaciones en los precios de una canasta de bienes y servicios de consumo final, minorista, como forma de captar el concepto de inflación.[1]
El problema de la inflación y su medición está envuelto en controversias desde el año 2007 en Argentina, no solo por la existencia de aumentos sostenidos y generalizados de precios que afectan a la economía, sino también porque se encuentra minimizado, en forma parcial, por las autoridades políticas, pero magnificado por mediciones con baja credibilidad por su carencia o baja de rigurosidad metodológica. Este marco presenta una situación propicia para abordar una problemática opaca, confusa y controversial, características que suelen motivar e interesar los aprendizajes de los estudiantes.
Los objetivos propuestos son la introducción a metodologías de medición para conceptos económicos, que en muchas ocasiones su abordaje es abstracto, lejanos, pero su impacto en la vida cotidiana es concreto y cercano, acercar esta situación desde una propuesta de enseñanza potente, es el fin último de este trabajo. También se persiguen el conocimiento de  los pilares o fundamentos de la construcción de un IPC, es decir, como se debería armar este tipo de estimadores, claro está, la profundidad en el estudio dependerá de las edades de los alumnos, el nivel escolar, escuela media o universidad, en este último caso, de la carrera a cursar. Para la escuela media, el conocimiento del instrumento, IPC, la construcción de canastas de consumo familiar, la búsqueda de precios en comercios, el trabajo con promedios ponderados e índices simples, será más que adecuado y desafiante para los alumnos.
Los índices de precios al consumidor son usualmente utilizados tanto en los medios de comunicación como en conversaciones informales entre los ciudadanos, pero rara vez se conoce la forma en la cual se construyo ese indicador, a partir de que fuentes o informaciones de base, cuál es su periodicidad, sus formulas de cálculo o estructura de ponderación correspondientes. Contestar a estas cuestiones es también un objetivo de esta propuesta de enseñanza.
Ahora bien, este tema se aborda por lo general en los cursos de la escuela media a partir de clases teóricas y luego, con bastante menor frecuencia, con resolución de algunos ejercicios prácticos, es decir, con una lógica de “enseñar-aprender-aplicar” que es necesario poner en cuestión en tanto como creación de situaciones prácticas irreales, alejadas de la quehacer diario de un profesional como desde la imposibilidad de enseñar un tema práctico y no realizar dicha práctica, o al menos una simulación o experiencia controlada.
En las clases teóricas se presenta usualmente una definición de inflación, algunas posibles causas, y consecuencias de los procesos inflacionarios, alguna referencia a las posturas teóricas y a hechos históricos de nuestro país y/o el mundo. En algunos materiales más recientes, se hace referencia a la metodología de medición, esta secuencia propone trabajar directamente con la metodología de estimación, de modo de aprehender el concepto de inflación, enfrentar a los alumnos a precios y productos de forma directa concretizando el fenómeno estudiado. Se estima conveniente relegar el estudio de formas puras o ideales, con altos niveles de abstracción, para un segundo momento, en otras palabras, enfrentarnos primero a los precios, como manifestación concreta, para luego comprender la inflación como fenómeno,  su naturaleza y dinámica.
Esta actividad de carácter formativo para los alumnos busca potenciar las prácticas genuinas, es decir, ligar el conocimiento a problemas o situaciones reales  donde los estudiantes desarrollen sus capacidades haciendo. Se entiende que la práctica debe estar estrechamente unida a lo real, de otro modo resulta vaciada de sentido, artificial por su desconexión de la realidad y por tanto perderá riqueza en tanto propuesta de enseñanza y actividad de aprendizaje. La concreción de conceptos teóricos se debe dar en contextos de prácticas reales para que la teoría cobre vida, se acerque a la realidad y permita comprenderla, de otro modo la propuesta de enseñanza pierde potencia y corre el riesgo de inventar conocimientos para el aula que son inexistentes en la disciplina. En este sentido, la actividad se presenta como un trabajo áulico que simula, en forma parcial, el trabajo profesional del economista, de esta manera la producción de la actividad replica las tareas posibles de un economista.

 “Conocer un objeto es actuar sobre él y transformarlo”

En este sentido la propuesta de trabajo busca romper la separación (incluso oposición) entre teoría y práctica, esta posición dicotómica que trata como compartimentos estáticos sin articular en forma genuina estas esferas. La concepción aplicacioncita propone que primero se enseña la teoría, luego se realiza la práctica y ambas instancias tienen valoración y reconocimiento diferenciado.
En esta secuencia se persigue una articulación dialéctica, entre ambas porque se las considera inseparables y por tanto se establece un sentido dinámico para la construcción de conocimiento dentro del aula, propiciando aprendizajes genuinos.
Realizar un aprendizaje experiencial, que aumente la motivación por aprender, en la cual la reflexión en la acción (realizada en el momento mismo de la acción, en terreno) y la reflexión sobre la acción (en tiempo y espacio diferidos) resultan fundamentales para la formación del futuro profesional.
Como sostiene Schön, en la vida real, fuera de la escuela, las situaciones se presentan de forma poco definida, confusa y desordenada y un primer paso es construir el problema, luego si enfrentarse al mismo, no como una estructura bien organizada sino como caso único. En este sentido la secuencia didáctica que se presenta logra, en forma simulada y controlada, emular estas situaciones que debemos resolver en la vida cotidiana, personal o profesional.
Por último, respecto a los aprendizajes de los alumnos es importante resaltar que no se busca una memorización de conceptos teóricos o una mecanización en los aspectos prácticos, sino mas bien la posibilidad de construir conceptos teóricos a partir de la práctica, no se trata de repetir lo que dice el docente ni los libros sino de encontrar formas propias de responder a los problemas planteados, lo cual exige cierta cuota de creatividad y requiere un acompañamiento intenso del docente.
En la propuesta se valora “el desarrollo temprano de las habilidades de solución de problemas específicos ubicados en un contexto interdisciplinario facilita el desempeño profesional y científico y ubica al estudiante en una perspectiva más significativa, creativa y crítica”[2]
Asimismo en la actividad se hace uso de las TIC, incluyéndolas en forma genuina, lo cual permite enriquecer la propuesta de enseñanza. No solo en la forma de comunicación con los estudiantes, sino también para las operaciones de cálculo del índice de precios y la presentación de resultados.
El cálculo de un índice de precios “áulico” busca generar en los estudiantes expectativas, entusiasmarlos y proponerles que “aprendan haciendo”, esta forma de aprender incluye la posibilidad de entender el error como oportunidad de aprendizaje y punto de partida para profundizar.

Propuesta de enseñanza

Se propone una práctica real, aunque claramente estilizada para su trabajo en el aula con alumnos de nivel medio, para ello se debe proceder a la construcción de una canasta de bienes y servicios representativa del curso a partir de los consumos semanales de los alumnos y sus familias, luego la conformación de una estructura de ponderaciones  y por último la medición del  índice de precios para esta canasta con estas ponderaciones.
Por otra parte, la actividad resulta una evaluación alternativa de los estudiantes, en tanto participan activamente en el proceso de construcción de un indicador económico, tanto como insumos de canastas de consumo, como en el trabajo de campo, realizando el relevamiento de precios. Esto constituye una instancia de evaluación que no resulta habitual, pero que debe ser valorada en forma adecuada, proporcionando una instancia privilegiada. Esta forma de evaluación no pone el acento en el producto, sino en el proceso que recorre el grupo de alumnos para poder elaborar un producto, en este caso el IPC “áulico”.
Por último, en la propuesta de enseñanza hay implícitos aprendizajes para los docentes dado que es también una oportunidad para poner a prueba sus conocimientos, aplicarlos a situaciones reales y enfrentarse a problemas metodológicos, donde se deben tomar decisiones y justificarlas. Para aquellos docentes que deseen profundizar las metodologías pueden acceder a http://intento-autobiografico.blogspot.com.ar/2015/03/indice-de-precios-al-consumidor-ipc.html


Para seguir leyendo aquí





[2] Campos Hernández. El aprendizaje de resolución de problemas en el área de la salud” En Furlan y otros: Aportaciones a la didáctica del nivel superior. México. UNAM. 1989

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