martes, 10 de febrero de 2015

La escuela NO cambiará el mundo!!!!

Es difícil aceptarlo, cuesta asumirlo, pero hay que ser categórico, no crear falsas esperanzas, no ilusionarse ni tener expectativas sobrevaloradas. La ESCUELA NO CAMBIARÁ EL MUNDO, en tanto la misma es una institución concebida para la instrucción de la población, en particular de los niños de una sociedad, es decir, su función principal es sociabilizar a los chicos. Enseñarles a los pequeños como deben comportarse en las variadas circunstancias de la vida en sociedad, en cierta medida reproducir las prácticas sociales que imperan.

No estoy escribiendo nada nuevo...sin embargo estimo brindar una mirada un tanto personal.

Luchar por una escuela pública, laica y gratuita es necesario y correcto. También lo es incluir a todos los chicos dentro de esta institución. Creo pocos pueden oponerse, ahora bien, otra cosa totalmente distinta es acordar en definir en concreto cuál es el sentido, el para qué de la escuela pública, laica y gratuita, qué significa incluir y qué excluir o qué se espera de los chicos que terminen los años de escolarización.
En la actualidad pocos discuten la escuela pública, laica, gratuita y obligatoria, tampoco se pone en cuestión que el estado debe financiar la educación, sin embargo no hay acuerdo en torno a qué educación debe financiar el estado, cuánta financiación es la adecuada, en que se gastarán estos recursos, quién debe decidir que contenidos, propósitos y objetivos tiene la escuela. Ante esas preguntas las respuestas son múltiples y variadas.

No me propongo en este post brindar una respuesta acabada para todas las preguntas abiertas, quizás pueda esbozar algunas pistas para algunas cuestiones, el objetivo de estas líneas es discutir contra el espíritu o la visión que propone que "La educación cambia al mundo".

Esta visión deposita una esperanza de cambio social por medio de la escuela y/o la educación, muchas veces sin responder algunas cuestiones que estimo centrales por ejemplo, cómo aspirar a la igualdad mediante la educación en un sistema estructuralmente desigual, que promueve la desigualdad como forma de sostenerse y reproducirse, desigualdad sobre la que se basa la ganancia de un puñado de hombres (poseedores de los medios de producción, capitalistas) que explota a la gran mayoría del pueblo (desposeídos de los medios de producción, trabajadores). Cómo sin antes transformar las relaciones sociales de producción va a cambiar la educación, porque finalmente la escuela reproduce la sociedad existente, y desde sus cimientos y origen se propone contener las aspiraciones de los desposeídos. Sin dudas queremos otra sociedad para otra escuela (y educación) y queremos otra escuela hacia la conquista de esta (otra) sociedad.




Mas allá del rol social de la escuela, que reproduce las relaciones existentes, que moldea las conciencias de los futuros trabajadores, que los “sociabiliza”, hay que defender la escuela pública, laica, gratuita y obligatoria, porque es una conquista de los desposeídos,  es un acceso privilegiado al conocimiento, la cultura y la ciencia. La conquista está en obligar al Estado a financiar y garantizar el acceso a la escuela de todos los chicos, pero no alcanza, hay que luchar por substraer a la escuela de toda influencia por parte del Estado, siguiendo a Marx en la “Crítica al programa de Ghota”: “Eso de "educación popular a cargo del Estado" es absolutamente inadmisible. ¡Una cosa es determinar, por medio de una ley general, los recursos de las escuelas públicas, las condiciones de capacidad del personal docente, las materias de enseñanza, y(…) velar por el cumplimiento de estas prescripciones legales mediante inspectores del Estado, y otra cosa completamente distinta es nombrar al Estado educador del pueblo. Definitivamente queremos que el Estado quite sus garras ideológicas de las escuelas, deben ser los docentes, no docentes, estudiantes y padres quienes deben decidir cómo se utilizan los recursos, qué contenidos, propósitos y objetivos debe tener la escuela.

Cambiar el mundo es una tarea urgente para todos aquellos que pensamos que la desigualdad económica, social y política es una arma de dominación material e ideológica puesta al servicio de los capitalistas, los poseedores de los medios de producción, que viven del trabajo ajeno, para los que pensamos (y sentimos) que hacemos un gran esfuerzo laburando de sol a sol para que otros tengan los disfrutes de nuestro trabajo. Sin lugar a dudas la escuela es un lugar necesario y privilegiado para empezar el cambio, pero es insuficiente porque el poder económico, social y político está en otro lugar, en las industrias, los campos, los servicios de transporte, los bancos, el congreso, “la calle”, los medios de comunicación, “los barrios”…. Es en estos lugares donde se juega el cambio social.

jueves, 5 de febrero de 2015

Ciclos, tendencias y PBI

En este post quiero desarrollar algunos conceptos que si bien resultan básicos y sencillos, pocas veces son estudiados detenidamente en los cursos introductorios de economía. En ese sentido, el siguiente desarrollo esta pensado en términos "didáctico", para estudiantes que no sean de la carrera de economía.

La economía capitalista en la cual vivimos hace casi tres siglos se desarrolla en forma cíclica, es decir, la producción total de una sociedad varia en el tiempo de forma tal que alcanza picos máximos y mínimos de manera alternada. En otras palabras en ciertos momento se produce mas y en otros menos, pero la tendencia a largo plazo es el aumento de la producción total.

Vale aclarar que cuando hablamos de producción total, referimos al concepto, utilizado en la ciencia económica, de Producto Bruto Interno (PBI). Por lo general el PBI se mide en dólares, a los fines comparativos entre países. OJO, es engañosa la terminología! medir la producción (2 autos y 3 sillas) en términos de dólares (130 dólares) implica que estamos multiplicando la cantidad de productos por determinados precios, que como sabemos varían a lo largo del tiempo, por tanto también es usual cuantificar el PBI a precios constante, es decir, dejando los precios de los bienes y servicios fijos, de modo de reflejar en la evolución del PBI solo las variaciones de la producción (autos, sillas, celulares o manzanas).
Entonces hablamos (o deberíamos hablar) por lo general del PBI en dólares a precios constantes de determinado año, este concepto se conoce también como PBI real y se calcula en periodos anuales y trimestrales en la mayoría de los países. En Argentina el encargado de realizar el calculo es el INDEC.

El ciclo económico refleja las fluctuaciones de corto plazo, donde se observa como el PBI aumenta o disminuye alrededor de cierta tendencia. Entendemos a la tendencia como la fuerza a largo plazo de la economía. Veamos dos gráficos referidos a la evolución del PBI real de Argentina para el periodo 1990 al 2013.

En el primer gráfico solo se observa el nivel del PBI y el ciclo, es decir, las alzas y las bajas que se suceden año a año.


En este segundo gráfico, vemos los valores del PBI real y la tendencia que sigue a largo plazo, es decir, mas allá de las fluctuaciones de corto plazo propias del ciclo económico.


Observamos, que las fluctuaciones del PBI para el caso argentino se ajustan al concepto de ciclo económico, es decir, presentan picos (máximos) y depresiones (mínimos), entre ellos se encuentra la recesión o la expansión alternadamente.

Ahora bien, el PBI real no tiene mucho sentido si se lo analiza en forma aislada de otros indicadores económicos, como puede ser el PBI per capita, los índices de precios, el nivel de desempleo, pobreza o cómo están distribuidos los productos en la sociedad.

Por ejemplo el PBI per capita cuantifica la producción por persona que habita en determinado territorio, es decir, es el resultado de dividir el PBI por el tamaño de la población. No hay que confundir esta medida con lo que realmente se apropia, en términos de producción, cada habitante, para analizar el reparto de la producción debemos estudiar la distribución del ingreso.

Asimismo es importante analizar la composición del PBI en cada sociedad, para ello debemos estudiar los sectores productivos, es decir, desagregar la producción total en sus componentes, agricultura, ganadería, minería, petroleo, construcción, industria, servicios, entre los mas importantes. A estos se lo conoce como PBI por sector de producción.
Esta desagregación es útil para conocer que sectores son mas dinámicos, es decir, cuales crecen por encima del PBI total y cuales son menos dinámicos o mas estables. Ademas nos permite conocer, el perfil económico de una sociedad, dado que no es lo mismo producir mayormente soja que automóviles.

Por último (en este post, no en el análisis económico), tenemos que analizar la composición de la demanda agregada o dicho de otra forma, el PBI según categoría de gasto, cuya importancia radica en brindar un análisis detallado del gasto total en una economía. En otras palabras, como y quién gasto lo producido. Los componente mas relevantes son el consumo de las familias (o consumo privado), el gasto público o de gobierno, la formación bruta de capital (o inversión) y las exportaciones e importaciones. Vamos la evolución de la composición para argentina en el siguiente gráfico,


Claramente el componente del gasto mas importante es el consumo familiar o privado, que marca el ritmo del ciclo económico, al igual que la inversión y las exportaciones e importaciones. Se observa que el gasto de gobierno es bastante estable.

Como siempre incompleto el post...