martes, 23 de febrero de 2016

¿Qué estudia la economía? (Material Didáctico)

En este post les comparto un material que prepare para mis clases y que se complementa con la guía de actividades disponible aquí


Les dejo el índice y la introducción. Espero sus comentarios, críticas y aportes.

El texto completo aquí

¿QUÉ ESTUDIA LA ECONOMÍA?

Contenido
Introducción
El hombre y el trabajo
Productos, productividad y división del trabajo
Intercambios y valor
La economía como ciencia
Los conocimientos en las ciencias sociales
El método científico
Modos de razonamiento
Dificultades metodológicas en las ciencias sociales
Economía e ideología
Surgimiento de la ciencia económica
¿Qué es el capitalismo?
Economía y Economía Política
Bibliografía

Introducción

Este texto será una exposición que servirá (eso se espera) para acercar a los estudiantes en algunas de las principales discusiones académicas en torno a la ciencia económica. No es un texto académico sino solo un material didáctico.

 El objeto de estudio de la ciencia económica y su metodología, están en permanente cuestión y conflicto entre diversas corrientes de pensamiento que representan ideologías, más o menos definidas. Asimismo como toda temática social se encuentra en debate permanente político. En este sentido, será necesario, para abordar la cuestión, realizar una opción en torno a la definición de ciencia, en particular, aquella que estudian las actividades humanas, es decir, las ciencias sociales y su surgimiento como tales. 

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lunes, 8 de febrero de 2016

Sistema Financiero y Banco Central (material didáctico)

En este post les comparto un material didáctico que prepare para mis clases.
Les dejo el archivo completo aquí.

Sistema financiero y Banco Central

Contenido
I.       Sistema financiero: características y conformación. 3
II.     ¿Qué es un Banco Central?. 6
III.    Política Monetaria. 8
IV.    Política cambiaria. 14
V.     La política financiera. 17
VI.    La evolución de los bancos. 18
VII.  El rol del Banco Central 24
VIII. El BCRA a través de su historia. Marchas y contramarchas. 31
IX.    El BCRA en la actualidad: misiones y funciones. 36
X.     Bibliografía. 38


El siguiente material utiliza como referencia principal la bibliografía suministrada por el Banco Central de la República Argentina (Subgerencia de Educación Financiera y Responsabilidad Social Institucional) en el marco del curso “La educación financiera: su enseñanza en el aula”


       I.            Sistema financiero: características y conformación

El sistema financiero está conformado por el conjunto de instituciones y mercados cuya  función formal es canalizar los ahorros de familias, empresas o el sector público hacia el financiamiento de los mismos según los requiera. Potencialmente tiene la capacidad de impulsar el crecimiento económico y mejorar el nivel de bienestar de la sociedad, dado que permite  mejorar la asignación de recursos reduciendo las tenencias excesivas de dinero líquido de alguno de los sectores y aliviar la escasez de dinero en otros. Al financiar nuevos emprendimientos productivos aumenta la   capacidad instalada que permita aumentar la producción (oferta) y financiar actividades no tradicionales y de innovación.  En otros términos, el crédito permite realizar actividades, tanto de consumo como de producción, que de otra forma se postergarían hasta que las personas o empresas ahorren con sus propios recursos lo necesario para poder efectuarlas.
Vale aclarar que el sistema financiero sólo tiene potencialmente dichas capacidades, pero dado que los bancos también son empresas, es probable que se aboquen a las actividades mas rentables en el corto plazo que usualmente se vinculan con la especulación y la búsqueda de ganancias espurias. Este comportamiento no deseable, es extendido en el sistema financiero, no solo argentino sino mundial, no hay más que observar las recurrentes crisis financieras a nivel internacional que perjudican el impulso del crecimiento y niegan la posibilidad de atender las diversas necesidades de crédito de la sociedad en su conjunto.
Retomando la descripción de la conformación del sistema, el conjunto de instituciones mencionadas pueden, a su vez, dividirse entre las instituciones privadas y públicas que se encuentran reguladas por la autoridad monetaria, en Argentina es el Banco Central de la República Argentina (BCRA). También existen agentes que no pertenecen al sector financiero formal, es decir que no se encuentran directamente regulados por el BCRA. 
En Argentina se regula la actividad de todas las entidades financieras de acuerdo a la  Ley de Entidades Financieras  de 1977 que comprende distintas categorías, a saber:
Bancos Comerciales: captan depósitos y otorgan créditos permitiendo el financiamiento de inversiones productivas. También brindan una amplia gama de servicios. 
Bancos de Inversión: reciben depósitos a plazo y conceden créditos prioritariamente a mediano y largo plazo.
Bancos Hipotecarios: se especializan en conceder créditos para la adquisición, construcción, reforma, ampliación y refacción de inmuebles.
Compañías financieras: captan depósitos a plazo y en caja de ahorros,  conceden ciertos créditos y realizan inversiones en los mercados de valores, entre otras operaciones permitidas.
Cajas de crédito: reciben depósitos a la vista de hasta $10.000 por titular y conceden créditos a corto y mediano plazo a pequeñas empresas, productores, empleados o cuentapropistas, entre otras actividades.

Del  BCRA depende la Superintendencia de Entidades Financieras y Cambiarias (SEFyC) que se ocupa de supervisar la actividad financiera y cambiaria y de hace cumplir a las entidades la normativa financiera.
En lo que refiere al mercado de capitales, es un mercado que sirve para canalizar los ahorros de las familias y las entidades hacia el financiamiento de distintos proyectos de inversión. Se considera que permiten transmitir recursos desde sectores que tienen excedentes hacia sectores con proyectos de producción que necesitan ser fondeados para alcanzar un mayor crecimiento. En Argentina el mercado de capitales está compuesto por dos sistemas: un sistema bursátil, integrado principalmente por bolsas de comercio y mercados de valores; y un sistema extrabursátil,  conformado por una entidad autoregulada no bursátil denominada Mercado Abierto Electrónico S.A.. El organismo de contralor del mercado de capitales en Argentina es la Comisión Nacional de Valores (CNV).

Bancos comerciales

En todos los países hay instituciones que se dedican a recibir depósitos y otorgar préstamos al público. Las principales son los bancos comerciales, y se dice que su función principal es la de  intermediar  entre los depósitos y préstamos de la economía. Más adelante veremos cómo su rol en la economía resulta mucho más importante debido a su capacidad para crear dinero.
La intermediación financiera
Intermediar significa captar dinero del público (depósitos) y luego prestarlo a otros actores de la economía (créditos).  Tradicionalmente, la actividad bancaria principal fue la de recibir depósitos del público y otorgar créditos. De este modo, los bancos permiten canalizar los recursos (depósitos) hacia actividades productivas, sentando las bases para el crecimiento económico. Cuando los ahorros se transforman en inversión, toda la economía entra en movimiento, permitiendo que al aumentar el volumen de la actividad económica se fomente el empleo registrado y una mejor calidad de vida para las personas.  Para obtener ganancias, la banca privada capta dinero a una determinada tasa de interés (tasa de interés pasiva) y lo presta a una tasa superior (tasa de interés activa). De la diferencia entre ambas tasas surgen los recursos que permiten que la actividad sea rentable. 
Bancos públicos y privados
En el sistema financiero argentino coexisten distintos tipos de entidades financieras. En lo que refiere a los bancos, se diferencian los de capital público y los de capital privado. A su vez, los bancos privados pueden ser de capital nacional o de capital extranjero, o simplemente pueden ser una sucursal de una entidad financiera radicada en el exterior. 
La importancia de los bancos públicos reside en que permiten al Estado intervenir en la asignación de recursos financieros, por ejemplo a sectores estratégicos para la economía nacional, créditos hipotecarios a largo plazo, financiación de exportaciones y otras actividades que los bancos privados consideran poco rentables, ya sea por los plazos o las tasas de interés que requieren los emprendimientos. 
Dado que los bancos públicos tienen habitualmente objetivos vinculados a promover actividades económicas que promuevan el desarrollo económico del país, en línea con las políticas públicas del gobierno. Del mismo modo, los bancos públicos son muy importantes para generar una mayor bancarización y facilitar el acceso al crédito para la inversión productiva y en particular para las MiPyMes (Micro, Pequeña y Mediana empresa).
Inicios de la actividad bancaria en el país
En el año 1822 se inició  la actividad bancaria en Argentina al fundarse el Banco de Buenos Aires  (también conocido como Banco de Descuentos) como sociedad anónima privada. Este banco luego de transitar por diversas etapas se transformó en el Banco de la Provincia de Buenos Aires.
Cincuenta años después de la creación del primer banco en el territorio nacional, el Congreso aprobó la creación del Banco Nacional, que se estableció como una entidad mixta, formada por capitales privados y estatales, pero su administración se dejaba en manos de banqueros privados.
En 1862 ya había abierto sus puertas el Banco de Londres y Río de la Plata, que fue uno de los primeros bancos extranjeros establecidos en el país. Es importante remarcar que  el desarrollo de la banca en Argentina tuvo también relación con la evolución de la inmigración desde países europeos.  El principal grupo migratorio, el de los italianos, dio origen en 1872 al  Banco de Italia y Río de la Plata, que lideró a los bancos privados en Argentina hasta la crisis de 1890-1891. En ese momento asomaría otro gran banco constituido por inmigrantes españoles, el Banco Español del Río de la Plata que en poco tiempo se convertiría en el principal Banco privado del país, con un volumen de operaciones intensamente creciente. Su  expansión lo llevó a convertirse en el primer banco de América hispana con sucursales propias en Europa, Uruguay y Brasil. 
A su vez, la expansión de las relaciones comerciales entre Francia y Argentina desde 1870 hasta finales del siglo XIX motivó que se conformara una comunidad comercial francesa en el Río de la Plata. De ella surgieron pioneros de distintas ramas de la industria argentina, y hacia fines de 1886, se creó el Banco Francés del Río de la Plata
En lo que refiere a la banca pública, el Banco de la Nación Argentina  se creó en 1891, luego de que se disolviera el Banco Nacional. Originalmente se había proyectado como una sociedad por acciones, es decir que cualquier persona podía ser accionista del mismo.  Sin embargo, la crisis bancaria desencadenada en esos años, dificultó la suscripción de las acciones por parte de capitales privados, lo que llevó a que finalmente,  quedara en manos del Estado. Con el tiempo, se le fueron atribuyendo algunas de las tareas que corresponden  a un banco central. Principalmente, la de funcionar como “prestamista de última instancia” otorgando “redescuentos” y “adelantos” a los bancos comerciales.
Los inicios del Banco Central
En 1924 comenzó a organizarse dentro del Banco de la Nación Argentina la Oficina de Investigaciones Económicas, que para 1928 quedaría formalizada incorporándose Raúl Prebisch como director de la misma. Desde allí se publicó una de las revistas más prestigiosas de la disciplina en aquella época: La Revista Económica del Banco Nación



Raúl Prebisch fue el impulsor de la reforma que introdujo al sistema bancario argentino un organismo rector, cuando hacia mediados de 1935  impulsó la creación del Banco Central de la República Argentina.  Desde ese momento, y cómo veremos más adelante, el Banco Central se encargaría de las operaciones de redescuento  hacia los bancos comerciales, ser el agente financiero del gobierno y acomodar la cantidad de dinero a la demanda del sistema.


Les dejo el archivo completo aquí.

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miércoles, 3 de febrero de 2016

Pobreza: conceptos y metodologías

En esta entrada quiero compartirles un material teórico que elabore para mis clases sobre la problemática de la pobreza en Argentina. Este material didáctico esta pensado para cursos introductorios en el nivel universitario, o el último año de la escuela media.
También prepare una guía de actividades para trabajar durante las clases.

Para leer completo aquí


Pobreza: conceptos y metodologías


Introducción

No resulta fácil admitir que, a pesar de tantas investigaciones sobre la temática desde los más diversos ámbitos (académicos, organismos multinacionales, sector público u ONG) aun no quede claro qué es la pobreza, a quienes consideramos pobre y cuál es la magnitud del problema. Por tanto, se debe asumir que las problemáticas sociales son complejas, presentan múltiples dimensiones, se generan a partir de causas diversas, simultáneas y no lineales y la perspectiva de análisis depende siempre de la posición del investigador, que forma parte del objeto de estudio.
Dicho esto, resulta que la cuestión es (o debería ser) de suma importancia para la sociedad en su conjunto y se destinan muchos recursos para su estudio (diagnostico), la disminución de la pobreza es prioridad (por lo menos en el discurso) de la política económica de todos los gobiernos y sus resultados no son satisfactorios, la pobreza persiste, se agrava y se extiende.
En este trabajo se dará cuenta de algunas diferencias conceptuales en torno a la pobreza y luego se presentarán las metodologías utilizadas en Argentina con sus respectivos indicadores que operacionalizan aquellas definiciones teóricas, pero antes es necesario reforzar una idea fundamental, cada uno de los métodos de medición está asociado a definiciones teóricas, en ocasiones implícitas, pero siempre concretas y presentes. No hay forma de medir sin antes definir, para saber distinguir una cosa de otra debemos otorgarle atributos diferenciales que permitan discriminarla y luego cuantificarla.
Vale aclarar que solo se tendrá en cuenta el análisis estático o transversal, dejando de lado los avances en los estudios dinámicos o longitudinales sobre la problemática que tiene escasos estudios en América Latina en general, pero cuentan con una amplia biografiaría en los países desarrollados[1].


El concepto de pobreza

Existen 2 grandes concepciones en torno a la pobreza, la primera analiza al problema como una falla, un fenómeno social que ocurre por algún funcionamiento social defectuoso, políticas mal ejecutadas, decisiones personales erradas o falta de desarrollo económico en un país o región determinada. En otros términos esta concepción piensa que las situaciones de pobreza se generan a partir de causas particulares propias de algunos hogares que han caído en desgracia ya sea por falta de educación, deficiencia en los accesos a una vivienda adecuada, el desaprovechamiento de las oportunidades de progreso o pautas de consumos irracionales. Dentro de esta concepción general, la motivación individual, el esfuerzo personal para salir de la situación de pobreza es lo fundamental para erradicar este fenómeno, esto no quita la realización políticas públicas que ayuden a la movilidad social ascendente, por ejemplo educación gratuita, acceso a salud pública o diversos planes sociales.
En la segunda gran concepción, se piensa la pobreza como fenómeno intrínseco al mundo capitalista en el cual se desarrolla la sociedad, no es una visión optimista dado que los pobres son un producto inevitable del actual modo de producción que se basa en la propiedad privada de los medios productivos y el trabajo asalariado. La división de clases marca diferencias cualitativas, por un lado la burguesía, los empresarios, los poseedores y del otro, los proletarios, los trabajadores o los desposeídos. Por tanto la pobreza se entiende en relación a la desigualdad, el bienestar de los empresarios contrasta con las carencias de los trabajadores y  las medidas se expresan en términos relativos, en esta concepción, las ideas de igualdad, equidad y justicia toman otro carácter diametralmente opuesto. La igualdad no es solo de oportunidades, como en la primera concepción, sino que se expresa en un sentido más positivo en tanto debe garantizar los medios suficientes para aprovechar esas oportunidades. No alcanza con disponer de una ley que garantice la educación gratuita, se deben brindar los medios necesarios para que todos los niños puedan acceder a esa educación.
Ambas concepciones engloban, no sin tensiones, a diversas teorías, aquí lo que se desea resaltar es la contraposición de 2 miradas extremas que ponen el acento en forma exclusiva, una en lo individual y otra en lo social. De más esta decir que existen infinidad de posiciones intermedias entre ambos polos.
Así las cosas, el presente trabajo se concentra en analizar principalmente los conceptos y la medición en Argentina, por lo tanto la concepción dominante es la primera, que tiene una clara identificación con la teoría neoclásica y los postulados keynesianos.
En Argentina, al igual que en otros países de América Latina, el debate sobre la magnitud y evolución de la problemática se plantea primariamente alrededor de dos metodologías que conciben de forma similar a la pobreza. Por una parte el método directo de las “Necesidades Básicas Insatisfechas” (NBI)  y por otra el método  indirecto de  “Líneas de Pobreza” (LP) por ingresos.
En ambas metodologías, “la pobreza es entendida como una situación de privación que describe carencias de bienestar  -según cierto criterio o norma- en una o más necesidades humanas. Es decir, ambas medidas suponen la existencia de una o más líneas de pobreza a partir de las cuales existen núcleos irreductibles de privaciones absolutas cuya  insatisfacción implica una condición de pobreza en cualquier contexto. Sin embargo, en tanto que ambos métodos parten de definiciones teóricas distintas acerca de la pobreza,  es claro que no miden lo mismo ni necesariamente se complementan. Al respecto, cabe en principio registrar que mientras que el método de LP mide pobreza potencial en el nivel de vida a través de los ingresos corrientes, el método NBI mide pobreza efectiva de recursos y satisfactores patrimoniales, sean de origen público o privado[2]
La metodología de LP se basa en el enfoque biológico[3] que relaciona los requerimientos para la supervivencia con situaciones de pobreza, estableciendo el hambre como principal aspecto del problema. Este enfoque, no sorprende, pero presenta algunos problemas que siguiendo a Sen se describen a continuación. En primer lugar, “hay variaciones significativas de  acuerdo con los rasgos físicos, las condiciones climáticas y los hábitos de trabajo. Incluso para un grupo específico en una región determinada, los requerimientos nutricionales son difíciles de establecer con precisión”. De este modo los llamados “requerimientos nutricionales mínimos” son difusos, arbitrarios y poco representativos.
En segundo término, continua Sen, para “convertir requerimientos nutricionales mínimos en requerimientos mínimos de alimentos es preciso elegir los bienes específicos. Aunque puede ser fácil resolver el ejercicio de programación del “problema de la dieta” merced a la elección de una dieta de costo mínimo que cubra unos requerimientos nutricionales específicos, a partir de productos alimenticios de determinado precio, no es clara la relevancia de ésta. Por lo común, la dieta resultante es de un costo exageradamente bajo, pero monótona en grado monumental
Por último, “resulta difícil definir los requerimientos mínimos para los rubros no alimentarios. El problema usualmente se soluciona suponiendo que una porción definida del ingreso total se gastará en comida. Con este supuesto, los costos mínimos de alimentación se pueden utilizar para establecer los requerimientos mínimos de ingresos” Con este procedimiento se determina la Canasta Básica Total, a partir de la Canasta Básica de Alimentos mediante la utilización del coeficiente de Engel que establece tal relación. Se profundizará sobre esto en el siguiente apartado.
Estas críticas, se deben entender conjuntamente con algunos supuestos que subyacen la utilización de ingresos para cubrir cierta canasta de bienes y servicios. El principal supuesto es la racionalidad utilitarista de las personas en los consumos, lo cual implica simplificar demasiado el asunto en cuantos hábitos y comportamientos en el uso de los ingresos.
Por su parte la metodología NBI, se podría relacionar, en un principio, con el concepto de “privación relativa”, principalmente con las “condiciones de privación”, en este sentido, lo que se busca es un conjunto de de criterios basados en condiciones concretas, que permitan describir situaciones en las cuales las personas (u hogares) poseen (o no) ciertos atributos deseables. Aquí un punto crítico es la elección de los grupos de referencia para los fines comparativos, que se relacionan en forma directa con los atributos que deben poseer los hogares para no ser considerados pobres. La elección del marco comparativo es contingente a un tiempo y un espacio, a su situación política y sus expectativas. Ahora bien, si los atributos se mantienen constantes a lo largo del tiempo, la relatividad se pierde y los umbrales dejan de reflejar el acceso a recursos capaces de satisfacer necesidades que fueron consideradas básicas en el pasado, pero pueden no serlo en el presente, porque el propio desarrollo económico satisface necesidades y crea, nuevas, en simultaneo. Lo que resultó básico en el pasado, hoy ya está (o debería) estar resuelto por el progreso económico y social, esperable, en la sociedad.  Luego, la metodología NBI se aleja de las privaciones relativas y queda asociada a la medición de pobreza absoluta, al igual que LP, pero con referencias a supervivencia mediante comprobación de acceso o posesión de ciertos productos, por consiguiente indaga en los consumos efectivos
En efecto ambos enfoques consideran que existen un conjunto de necesidades que lo hogares deben satisfacer para encontrarse en situaciones de pobreza, sin embargo difieren en el conjunto de necesidades y la forma de identificar si el hogar las cubrió. Las NBI utilizan el método directo dado que comprueba en forma dicotómica si el hogar cumple (o no) con ciertos indicadores. En contraste el método indirecto o del ingreso, consiste en calcular el valor monetario mínimo que se requiere para cubrir una canasta de productos y por tanto no ser considerado pobre.
En palabras de Salvia, “para el método NBI la pobreza significa la no-satisfacción de necesidades de bienestar por parte de los hogares en un espacio multidimensional de reproducción social. En cambio, para el método de LP, por ingresos, la pobreza constituye un déficit potencial en las capacidades de consumo de las personas por insuficientes ingresos familiares”
Y continua, “detrás de estas definiciones cabe reconocer la existencia de tradiciones teóricas muy distintas en el campo de las teorías del bienestar. Por una parte, el método de NBI presenta como antecedente una concepción del bienestar fundada en el acceso a recursos capaces de satisfacer necesidades humanas “básicas” de reconocimiento universal. Por lo tanto, tal satisfacción depende del nivel de desarrollo estructural de una sociedad, más allá de los ingresos corrientes de los que pueda disponer la población. Por otra parte, el método LP por ingresos, encuentra sentido en una concepción del bienestar individual fundada en  la satisfacción de necesidades básicas de subsistencia, las cuales deberían garantizarse a través del ingreso de los hogares. Este método apela a la racionalidad “utilitarista” de los sujetos, en tanto que supone  que  éstos  habrán de  utilizar  los  ingresos para satisfacer de manera primaria sus necesidades básicas de subsistencia”.
Por último, vale decir que aun resolviendo las diferencias conceptuales habrá que enfrentar la inevitable inexactitud de la información relevada, de la mediación por utilizar indicadores, de las dificultades para la agregación y la arbitrariedad del patrón mínimo deseable. Por tanto se vuelve impostergable conocer las metodologías utilizadas para la medición de la pobreza, sin perder de vista que cada método se basa indefectiblemente en supuestos teóricos y por tanto los indicadores reflejan conceptos.

Para leer el texto completo aquí

Para consultar la guía de actividades aquí





[1] Al respecto se puede consultar Beccaria, L. , Maurizio, R, Vásquez, G. y Espro, M “Factors associated with poverty dynamics in five Latin American countries”
[2] Agustín Salvia. “La medición de las pobrezas en la Argentina. Algo más que diferencias de métodos”
[3] Amartya Sen. “Sobre conceptos y medidas de pobreza” Revista Comercio Exterior, vol. 42. Núm 4. 1992.