jueves, 26 de noviembre de 2015

ASPECTOS METODOLÓGICOS CENSO NACIONAL DE POBLACIÓN, HOGARES Y VIVIENDAS 2010

A continuación se resumen y ordenan los aspectos metodológicos[1] más importantes referidos al Censo Nacional de Población, Hogares y Vivienda de 2010. La comprensión y el estudio de los mismos se hacen imprescindibles para progresar en el plan de trabajo establecido, dado que el Censo es una fuente de información primaria de vital importancia para la elaboración del IDH Jujuy.

1. Consideraciones generales

El Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2010 es el operativo estadístico  de mayor envergadura que un país lleva a cabo, fundamentalmente por dos razones. En primer lugar, por la trascendencia que la información recabada tiene para el conocimiento de la realidad de las distintas poblaciones que lo conforman. Este conocimiento, a su vez, permite al Estado orientar las políticas públicas tendientes a una permanente mejora en las condiciones de vida de la población. En segundo lugar, por la magnitud de los recursos que deben movilizarse para garantizar un operativo con los niveles de calidad necesarios para que la información sea útil y oportuna.
El objetivo fundamental de un censo de población consiste en recoger y compilar datos sobre la cantidad, distribución territorial y principales aspectos demográficos, sociales y habitacionales de la población de una región o de un país, en un momento determinado.
Los datos obtenidos en un censo resultan de utilidad para formular políticas y administrar programas en materia de educación, salud, empleo, planificación de la familia, vivienda, desarrollo urbano y rural, transporte y red vial, urbanización y acceso a bienes y servicios.
A su vez, los resultados del censo posibilitan a diversos actores sociales y entidades representativas del sector comercial, industrial y de servicios planificar sus actividades. Además, los datos constituyen insumos esenciales para la investigación científica, principalmente en el área de las ciencias sociales.

2. Metodología

El Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2010 fue un censo de hecho, es decir, se obtienen datos sobre las personas en la vivienda donde pasaron la noche anterior al día del relevamiento, incluyendo a los que no residen habitualmente en ese hogar. Como se censa a las personas en el lugar donde están, el operativo se realiza en un solo día para evitar duplicaciones en el conteo, y la información relevada se refiere al día del operativo.
Para la recolección de datos se utilizó el procedimiento de entrevista directa, es decir, que cada vivienda fue visitada por un censista, quien formuló las preguntas del cuestionario censal.
Las unidades de empadronamiento del Censo 2010 fueron la Población, los Hogares y las Viviendas (particulares y colectivas).
Una de las metodologías utilizadas por distintos países es la combinación de dos cuestionarios, uno ampliado (A) y otro básico (B). El método combinado de cuestionario ampliado y básico consiste en recoger información censal del total de la población.
En el Censo 2010 se aplicó la metodología de censo con muestra como en los censos de población de 1980 y 1991. A una muestra de las viviendas particulares - aquellas donde las personas viven bajo un régimen familiar- se les administró un cuestionario más extenso, llamado cuestionario ampliado, mientras que al resto de las viviendas particulares se las censó con un cuestionario básico.
En las viviendas colectivas, aquellas donde las personas viven bajo un régimen institucional no familiar, se aplicó un cuestionario específico (C).
El cuestionario básico (B) contuvo preguntas que permiten determinar la estructura sociodemográfica de la población y obtener los principales indicadores en nuestro país: Sexo, Edad, Nivel Educativo, Características Básicas de la Vivienda, Condición de Actividad de las personas, etc. Por ejemplo, con el cuestionario básico podrá calcularse el Índice de Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI), la Tasa de Desempleo (Censal) o el Nivel Educativo de los Jefes de Hogar para cualquier dominio geográfico. Estos son todos indicadores importantes a la hora de orientar acciones de gobierno, construir los Marcos de Muestreo para las encuestas a hogares o analizar la situación social de los hogares de la Argentina.
El cuestionario ampliado (A), aplicado a una muestra probabilística de viviendas, contiene bloques que profundizan las temáticas de Características habitacionales del hogar, Migraciones y Empleo. Además indaga sobre otros aspectos de la población tales como Fecundidad, Pertenencia a pueblos originarios, Población Afrodescendiente, Previsión social y Cobertura de salud, entre otras. Estas temáticas podrán ser estimadas a niveles más agregados (Total Nacional, Provincial, etc.), ya sea directamente utilizando las técnicas usuales de estimación a partir de muestras probabilísticas, o aplicando otras herramientas estadísticas, diseñadas para obtener estimaciones a nivel de pequeños dominios.

3. Diseño muestral aplicado en el Censo 2010

El empleo de una muestra de viviendas en el contexto de un censo involucra básicamente:
a) la utilización de dos cuestionarios: Ampliado (A) y Básico (B)
b) la definición del marco de utilización combinada de cuestionarios A y B y, como consecuencia, dónde utilizar exclusivamente el A
c) un mecanismo de selección de la muestra de viviendas
d) un procedimiento de estimación o expansión de resultados
e) una medición de la magnitud del error muestral
La aplicación de esta metodología en el Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2010 redujo un 40% la cantidad requerida de censistas, un 35% los materiales impresos (cuestionarios, manuales para censistas, etc.) y un 50% el procesamiento al que se ve sometida la información levantada por el censo (lectura, codificación, etc.), sin dejar de mencionar la sensible mejora en la calidad de la información relevada por los censistas, debida a la simplificación de todo el proceso.
Dominios de estimación de la muestra
Por dominios de estimación se entiende, en general, las zonas geográficas para las cuales se darán resultados separados.
La metodología de censo por muestra aplicada en el Censo 2010 permitió en todas las localidades del país, obtener datos exactos para cualquier nivel de desagregación geográfica (localidad, departamento, radio, manzana, lado de manzana, etc.) para las variables del cuestionario básico.
Más específicamente:
a) Total de población según edad y sexo, relación de parentesco, lugar de nacimiento, alfabetismo, condición de asistencia, nivel educativo, uso de computadora y condición de ocupación.
b) Total de viviendas según tipo de vivienda, material del piso, material del techo, revestimiento interior del techo, disponibilidad de agua, existencia de baño con descarga de agua, desagüe del inodoro, disponibilidad  de combustible  para cocinar, cantidad de dormitorios, hacinamiento, situación de propiedad de la vivienda y el terreno y disponibilidad de bienes.
Para las localidades de menos de 50.000 habitantes, se obtienen datos desagregados para las variables del cuestionario ampliado a cualquier nivel de desagregación.
En las localidades de más de 50.000 habitantes, se obtienen datos desagregados de las variables del cuestionario ampliado que no están en el básico, mediante la expansión de los resultados obtenidos en la muestra de viviendas correspondiente.
Se utilizó como unidad muestral elemental un conjunto compacto  de aproximadamente 36 viviendas contiguas, denominado “segmento censal”, que a su vez representó la carga de trabajo para un censista del cuestionario básico. Los censistas que administraron el cuestionario ampliado tuvieron una carga de trabajo de 20 viviendas, en promedio.
Los segmentos censales fueron delimitados previamente al relevamiento, sobre la base de una cartografía adecuada y se los definió, en parte, a partir de consideraciones operativas (duración en la aplicación de los cuestionarios, cantidad de censistas disponibles, distancia entre las viviendas a censar, etc.) y de normas de regularidad y coherencia preestablecidas.
Las principales características de la muestra de segmentos donde se aplicó el cuestionario ampliado fueron:
• La unidad de muestreo: segmento censal. Esta fue también la opción que se implementó en las muestras de los censos de 1980 y 1991. La alternativa de seleccionar una muestra sistemática de viviendas, aunque hubiera reducido la varianza de las estimaciones, podría haber introducido sesgos en la etapa de la selección, ya que en nuestro país, al no disponer de un listado precensal de viviendas que sirva como marco muestral, dicha selección debería haber sido hecha en terreno por los censistas. Aunque hay países que aplican esta metodología de selección en terreno, se prefirió asumir una mayor varianza en las estimaciones pero evitar la posible introducción de sesgos de selección, manteniendo al segmento censal como unidad de muestreo. La totalidad de segmentos censales junto a su cartografía se elabora antes del operativo censal.
• Para mejorar la precisión de las estimaciones, ciertos segmentos con características específicas fueron incluidos en lo que se denomina muestra con probabilidad  1: segmentos en villas o asentamientos, segmentos en barrios cerrados, comunidades indígenas, población afrodescendiente. Más precisamente, si un radio contenía un segmento con estas características, todo el radio era censado con el cuestionario ampliado.
• Las fracciones censales se consideraron estratos de selección. Dentro de cada una de ellas, luego de determinar radios autorrepresentados, se ordenaban los segmentos incluidos en el dominio con muestra según orden geográfico (radio-segmento  censal),  para luego seleccionar una muestra sistemática con un intervalo de selección igual a 10 y un arranque aleatorio independiente en cada fracción.

4. Aspectos conceptuales de los cuestionarios censales

Las temáticas de los cuestionarios censales del Censo 2010 relevan información sobre las viviendas y su entorno, características demográficas básicas de la población, migraciones, cobertura de salud, percepción de jubilación o pensión, educación, situación conyugal, trabajo y fecundidad.
A continuación se especifican los tópicos básicos abordados en un el trabajo:
Vivienda. La descripción y caracterización de las condiciones de habitación de los hogares y la población constituye una temática históricamente relevante en razón de que, en nuestras sociedades, la vivienda es la unidad que debería reunir las condiciones mínimas para posibilitar a sus habitantes la reproducción y realización de las actividades de la vida cotidiana que tienen que ver con el alimento, el descanso, la higiene personal, etc. El reconocimiento del derecho a la vivienda por los estados nacionales y organismos internacionales incentiva el desarrollo de políticas tendientes a lograr el acceso a la vivienda digna y el pleno ejercicio del derecho. Esto genera una creciente demanda de información específica sobre la temática a fin de disponer de herramientas útiles para dimensionar y describir con mayor precisión las necesidades habitacionales, así como evaluar las políticas aplicadas.
Hogar. Hogar y familia son conceptos diferentes. El hogar particular constituye una unidad socioeconómica formada por individuos que viven juntos y conforman una unidad de consumo. La familia es, en cambio, una unidad social, biológica y jurídica. En los censos de población argentinos, el hogar particular constituye una unidad de empadronamiento, en cambio, la familia se reconstruye por procesamiento a partir de la información derivada de las preguntas “relación de parentesco con el jefe/a del hogar” y “situación conyugal”. Si bien la mayoría de los hogares están conformados por familias, la familia puede no coincidir con el hogar censal, ya sea porque sus miembros están viviendo habitual o circunstancialmente en otros hogares o porque en el hogar hay personas que no son miembros de la familia. El censo permite caracterizar los hogares y las familias a partir de variables demográficas y sociales que son relevantes, como la conyugalidad. Constituye una importante ventaja el hecho de que desde 1960 se indaga por la totalidad de las uniones conyugales y no sólo por las legales.
Salud. La información que brinda esta temática permite caracterizar a la población con y sin cobertura y el tipo de cobertura en función de una variedad de atributos que releva el censo, como puede ser el sexo, la edad, la condición migratoria, la composición del hogar y su inserción laboral.
Previsión social. Se indaga “percepción de jubilación y/o pensión” y otras modalidades del tipo de seguridad social que puede percibir la población. Vale la pena destacar que la información que reporta esta pregunta es de suma importancia como indicador de las condiciones de vida de la población adulta mayor, así como para el diseño de políticas para el sector. Los adultos mayores sin protección previsional constituyen un grupo altamente vulnerable que es prioritariamente objetivo de políticas sociales.
Educación. La información que ofrece el censo respecto de esta temática es de una enorme importancia para las diversas políticas sociales, educativas y de inserción en el mercado laboral del país. Posibilita elaborar indicadores que están explicitados en el Sistema Nacional de Indicadores Educativos tales como: la cantidad de alfabetos y analfabetos que presenta el país, la tasa de escolarización por nivel de enseñanza en todo el país o el promedio de años de estudio de toda la población. En cuanto al aporte en el área de desarrollo de políticas públicas, el censo da cuenta de la cobertura del sistema educativo a través de las tasas de escolarización por edad, e identifica y caracteriza a la población en edad escolar fuera del sistema. En este sentido, es la única fuente que ofrece tanto los numeradores como los denominadores de los indicadores de cobertura del sistema educativo. Las tasas de escolarización por edad y nivel de asistencia, también permiten focalizar acciones sobre el rezago escolar a través de la sobreedad/nivel. El censo también permite profundizar los estudios sobre el componente educativo al hacer posible una serie de investigaciones relacionadas con los recorridos educativos de la población, el estudio de la deserción escolar o la construcción de diversos indicadores socio-económicos. 
En este aspecto se destacan el máximo nivel de educación alcanzado y el clima educacional del hogar. La utilidad de estos indicadores puede apreciarse en tanto permiten mensurar logros educativos alcanzados por la población y estratificar hogares y población para los estudios clásicos de condiciones de vida
Trabajo. La información sobre características económicas de la población (ocupación,  categoría y rama de actividad) proporciona un inventario de la población económicamente activa de un país y de su estructura, que sirve para formular políticas económicas y planificar los programas de desarrollo. La condición de actividad aporta información sobre la manera en que los individuos se relacionan con la estructura productiva a través del hecho básico del trabajo. Los datos ocupacionales provenientes de los censos de población se hacen necesarios para aportar a la caracterización global de la fuerza de trabajo de un país, en estrecha relación con los demás atributos que definen la inserción productiva de la población y con sus rasgos demográficos básicos, y permiten conocer las características esenciales y significativas de la inserción de la población en la división particular del trabajo en un momento histórico determinado. En estos términos, del censo de población sólo cabría esperar, desde lo analítico, una información ocupacional agregada y nunca una información precisa y específica referida a cada una de las ocupaciones particulares desempeñadas por los individuos.



[1] Extractos resumidos del documento “Censo Nacional de Población, Hogares y Vivienda 2010. Base de datos Redatam Aspectos Metodológicos. Serie Base de datos Censo 2010”. Abril 2013. INDEC

sábado, 21 de noviembre de 2015

ÍNDICE DE PRECIOS AL CONSUMIDOR: propuesta de trabajo áulica.


En este trabajo se presenta una secuencia didáctica para trabajar la medición de la inflación, para ello se recuperan actividades realizadas en el curso de Cuentas Nacionales en la carrera de Economía  (FCE-UBA). El trabajo con metodologías de estimación de indicadores económicos tiene como objetivo principal, de este tópico, el acercamiento de los alumnos a las mediciones de la economía, de modo que logren establecer un puente entre los conceptos teóricos  y su forma de captación mediante estimaciones que logren reflejar dichas variables económicas. En este caso el Índice de Precios al Consumidor busca reflejar las variaciones en los precios de una canasta de bienes y servicios de consumo final, minorista, como forma de captar el concepto de inflación.[1]
El problema de la inflación y su medición está envuelto en controversias desde el año 2007 en Argentina, no solo por la existencia de aumentos sostenidos y generalizados de precios que afectan a la economía, sino también porque se encuentra minimizado, en forma parcial, por las autoridades políticas, pero magnificado por mediciones con baja credibilidad por su carencia o baja de rigurosidad metodológica. Este marco presenta una situación propicia para abordar una problemática opaca, confusa y controversial, características que suelen motivar e interesar los aprendizajes de los estudiantes.
Los objetivos propuestos son la introducción a metodologías de medición para conceptos económicos, que en muchas ocasiones su abordaje es abstracto, lejanos, pero su impacto en la vida cotidiana es concreto y cercano, acercar esta situación desde una propuesta de enseñanza potente, es el fin último de este trabajo. También se persiguen el conocimiento de  los pilares o fundamentos de la construcción de un IPC, es decir, como se debería armar este tipo de estimadores, claro está, la profundidad en el estudio dependerá de las edades de los alumnos, el nivel escolar, escuela media o universidad, en este último caso, de la carrera a cursar. Para la escuela media, el conocimiento del instrumento, IPC, la construcción de canastas de consumo familiar, la búsqueda de precios en comercios, el trabajo con promedios ponderados e índices simples, será más que adecuado y desafiante para los alumnos.
Los índices de precios al consumidor son usualmente utilizados tanto en los medios de comunicación como en conversaciones informales entre los ciudadanos, pero rara vez se conoce la forma en la cual se construyo ese indicador, a partir de que fuentes o informaciones de base, cuál es su periodicidad, sus formulas de cálculo o estructura de ponderación correspondientes. Contestar a estas cuestiones es también un objetivo de esta propuesta de enseñanza.
Ahora bien, este tema se aborda por lo general en los cursos de la escuela media a partir de clases teóricas y luego, con bastante menor frecuencia, con resolución de algunos ejercicios prácticos, es decir, con una lógica de “enseñar-aprender-aplicar” que es necesario poner en cuestión en tanto como creación de situaciones prácticas irreales, alejadas de la quehacer diario de un profesional como desde la imposibilidad de enseñar un tema práctico y no realizar dicha práctica, o al menos una simulación o experiencia controlada.
En las clases teóricas se presenta usualmente una definición de inflación, algunas posibles causas, y consecuencias de los procesos inflacionarios, alguna referencia a las posturas teóricas y a hechos históricos de nuestro país y/o el mundo. En algunos materiales más recientes, se hace referencia a la metodología de medición, esta secuencia propone trabajar directamente con la metodología de estimación, de modo de aprehender el concepto de inflación, enfrentar a los alumnos a precios y productos de forma directa concretizando el fenómeno estudiado. Se estima conveniente relegar el estudio de formas puras o ideales, con altos niveles de abstracción, para un segundo momento, en otras palabras, enfrentarnos primero a los precios, como manifestación concreta, para luego comprender la inflación como fenómeno,  su naturaleza y dinámica.
Esta actividad de carácter formativo para los alumnos busca potenciar las prácticas genuinas, es decir, ligar el conocimiento a problemas o situaciones reales  donde los estudiantes desarrollen sus capacidades haciendo. Se entiende que la práctica debe estar estrechamente unida a lo real, de otro modo resulta vaciada de sentido, artificial por su desconexión de la realidad y por tanto perderá riqueza en tanto propuesta de enseñanza y actividad de aprendizaje. La concreción de conceptos teóricos se debe dar en contextos de prácticas reales para que la teoría cobre vida, se acerque a la realidad y permita comprenderla, de otro modo la propuesta de enseñanza pierde potencia y corre el riesgo de inventar conocimientos para el aula que son inexistentes en la disciplina. En este sentido, la actividad se presenta como un trabajo áulico que simula, en forma parcial, el trabajo profesional del economista, de esta manera la producción de la actividad replica las tareas posibles de un economista.

 “Conocer un objeto es actuar sobre él y transformarlo”

En este sentido la propuesta de trabajo busca romper la separación (incluso oposición) entre teoría y práctica, esta posición dicotómica que trata como compartimentos estáticos sin articular en forma genuina estas esferas. La concepción aplicacioncita propone que primero se enseña la teoría, luego se realiza la práctica y ambas instancias tienen valoración y reconocimiento diferenciado.
En esta secuencia se persigue una articulación dialéctica, entre ambas porque se las considera inseparables y por tanto se establece un sentido dinámico para la construcción de conocimiento dentro del aula, propiciando aprendizajes genuinos.
Realizar un aprendizaje experiencial, que aumente la motivación por aprender, en la cual la reflexión en la acción (realizada en el momento mismo de la acción, en terreno) y la reflexión sobre la acción (en tiempo y espacio diferidos) resultan fundamentales para la formación del futuro profesional.
Como sostiene Schön, en la vida real, fuera de la escuela, las situaciones se presentan de forma poco definida, confusa y desordenada y un primer paso es construir el problema, luego si enfrentarse al mismo, no como una estructura bien organizada sino como caso único. En este sentido la secuencia didáctica que se presenta logra, en forma simulada y controlada, emular estas situaciones que debemos resolver en la vida cotidiana, personal o profesional.
Por último, respecto a los aprendizajes de los alumnos es importante resaltar que no se busca una memorización de conceptos teóricos o una mecanización en los aspectos prácticos, sino mas bien la posibilidad de construir conceptos teóricos a partir de la práctica, no se trata de repetir lo que dice el docente ni los libros sino de encontrar formas propias de responder a los problemas planteados, lo cual exige cierta cuota de creatividad y requiere un acompañamiento intenso del docente.
En la propuesta se valora “el desarrollo temprano de las habilidades de solución de problemas específicos ubicados en un contexto interdisciplinario facilita el desempeño profesional y científico y ubica al estudiante en una perspectiva más significativa, creativa y crítica”[2]
Asimismo en la actividad se hace uso de las TIC, incluyéndolas en forma genuina, lo cual permite enriquecer la propuesta de enseñanza. No solo en la forma de comunicación con los estudiantes, sino también para las operaciones de cálculo del índice de precios y la presentación de resultados.
El cálculo de un índice de precios “áulico” busca generar en los estudiantes expectativas, entusiasmarlos y proponerles que “aprendan haciendo”, esta forma de aprender incluye la posibilidad de entender el error como oportunidad de aprendizaje y punto de partida para profundizar.

Propuesta de enseñanza

Se propone una práctica real, aunque claramente estilizada para su trabajo en el aula con alumnos de nivel medio, para ello se debe proceder a la construcción de una canasta de bienes y servicios representativa del curso a partir de los consumos semanales de los alumnos y sus familias, luego la conformación de una estructura de ponderaciones  y por último la medición del  índice de precios para esta canasta con estas ponderaciones.
Por otra parte, la actividad resulta una evaluación alternativa de los estudiantes, en tanto participan activamente en el proceso de construcción de un indicador económico, tanto como insumos de canastas de consumo, como en el trabajo de campo, realizando el relevamiento de precios. Esto constituye una instancia de evaluación que no resulta habitual, pero que debe ser valorada en forma adecuada, proporcionando una instancia privilegiada. Esta forma de evaluación no pone el acento en el producto, sino en el proceso que recorre el grupo de alumnos para poder elaborar un producto, en este caso el IPC “áulico”.
Por último, en la propuesta de enseñanza hay implícitos aprendizajes para los docentes dado que es también una oportunidad para poner a prueba sus conocimientos, aplicarlos a situaciones reales y enfrentarse a problemas metodológicos, donde se deben tomar decisiones y justificarlas. Para aquellos docentes que deseen profundizar las metodologías pueden acceder a http://intento-autobiografico.blogspot.com.ar/2015/03/indice-de-precios-al-consumidor-ipc.html


Para seguir leyendo aquí





[2] Campos Hernández. El aprendizaje de resolución de problemas en el área de la salud” En Furlan y otros: Aportaciones a la didáctica del nivel superior. México. UNAM. 1989