domingo, 26 de octubre de 2014

La Enseñanza de la Economía

En este post quiero compartir algunas reflexiones sobre la Enseñanza de la Economía, son el resultado de la Especialización en Docencia de Nivel Medio. Como siempre el trabajo completo lo pueden consultar aquí, les dejo la introducción... espero sus comentarios, críticas y propuestas.

La enseñanza de la Economía

“Llevo muchos años trabajando como profesora de economía teórica. Quisiera creer que me gano honradamente la vida, pero con frecuencia me asaltan dudas. Me preocupa particularmente el caso de la India y otros países en vías de desarrollo, la mayor parte de cuyas doctrinas económicas les llegan de Inglaterra y en inglés. ¿Lo que les damos es útil para su desarrollo?”[i]
Si bien no llevo tanto años enseñando economía, si me asaltan las mismas dudas sobre mi tarea docente, no tanto en el sentido haberlas realizado correctamente, sino en haberlas realizado con algún sentido, que permita a los estudiantes pensar la realidad social y económica de forma crítica, profunda y desnaturalizada.
La preocupación compartida es para qué enseñamos economía, cual es el sentido profundo de la enseñanza de la economía particularmente en el nivel medio. Es esta cuestión la que se puso en juego durante la cursada de la Especialización de Docencia de Nivel Medio.
Como afirma Camilloni el qué enseñamos y el cómo enseñamos están estrechamente vinculados. En Economía, el qué se enseña, particularmente en el nivel medio (dimensión de divulgación científica) esta permeado en forma hegemónica  por la corriente de pensamiento dominante en el ámbito académico, en el caso de la ciencia económica, es el pensamiento neoclásico o neoliberal. Como analizo Wainer y otros[ii], las planificaciones de los docentes están hegemonizados por estos contenidos, al igual que el currículo prescripto. Sin embargo, el cómo enseñamos en Economía no esta muchas veces en cuestión, no esta cuestionado y por lo general replica (reproduce) las prácticas habituales que están en cierta medida naturalizadas, muchas veces desconectadas de la “vida real” y frecuentemente desintegradas de otras disciplinas del área social lo cual genera una enseñanza muchas veces ahistórica y sin conflictos, características propias de la corriente de pensamiento hegemónica.
En el caso de la enseñanza de Economía como afirma Aronskind[iii], hay que superar el estigma de la “ciencia triste”, que aparece en el imaginario social como una ciencia a la vez difícil e incomprensible, lo cual es resultado, al menos en parte, buscado por una buena parte de ciertos economistas que como afirma Rosa Luxemburgo[iv], no logran responder siquiera “de qué trata esta ciencia”, brindando respuestas muy poco entendibles.
Durante mi época de estudiante universitario, las preguntas recurrentes con mis compañeros de cursada era (es) economistas para qué, cual es el sentido de estudiar economía, quien se beneficia con estos (nuestros) conocimientos, con nuestro trabajo como economistas, pero sin lugar a  duda la más dura y amarga (por las respuestas recibidas) era (es): “¿profe sirve para algo esto que aprendimos hoy? ¿Qué relación tiene con la realidad?
Fuimos haciendo camino al andar, contestando nosotros mismos muchas veces, esbozando teorías, preparando charlas, debatiendo, buscando alguna luz en la oscuridad de las teorías económicas. Los caminos se abrieron para diferentes lugares, con diversas respuestas y ahora algunos nos volvemos a encontrar nos enfrentamos con esa pregunta dura “¿profe sirve para algo esto que aprendimos hoy? ¿Qué relación tiene con la realidad?”.
La esperanza, que incentivo la cursada de esta Especialización, es brindar alguna respuesta distinta a la de aquellos profesores. Espero brindar una respuesta diferente, la especialización permitió reflexionar que cuando un estudiante pregunta esto es porque algo fallo en la propuesta de enseñanza, la distancia entre la realidad socioeconómica y la teoría económica es una buena medida de la potencia en la práctica docente. Cuando menor sea la potencia que despliegue una propuesta de enseñanza mayor será la distancia con la vida cotidiana y los problemas reales de los estudiantes.
Sobran ejemplos, no solo en Economía sino también en las Ciencias Sociales en general. No ahondaremos en ejemplos particulares e intentaremos buscar algunas generalidades, haremos algunas propuestas y dejaremos abierto un camino a seguir recorriendo.
Sin lugar a dudas la cursada sirvió para ordenar, reproblematizar y replantear cuestiones referidas a la enseñanza en general y la didáctica de la economía en particular.
Ahora bien, cómo se hace para proponer enseñanzas poderosas en Economía, como se logra la inclusión genuina de las TIC a las prácticas docentes, cómo se evalúan en forma autentica  en economía. Cómo se valoriza la didáctica de la Economía, cómo se integra la Economía con el resto de las Ciencias Sociales, son las preguntas que resta, en parte, por responder, a partir de la Especialización, este es el mayor aporte de la cursada, el hecho de permitir plantear interrogantes sobre los cuales poder avanzar en el futuro. Se intentará a continuación plantear estos aportes mediante un diagnostico y una serie de propuestas para trabajar en las prácticas de enseñanza.



[i] Joan Robinson. Ensayos críticos. “La enseñanza de la economía”. Ediciones Orbis. 1984
[ii] C. Urquiza, V. Wainer, M. Martínez. “Reflexiones sobre el diseño curricular de Economía en la escuela: una mirada a nivel nacional, provincial e institucional” en “Enseñar economía hoy: desafíos y propuestas alternativas al paradigma neoclásico” V. Wainer  (Comp.). UNGS. 2011.
[iii] Ricardo Aronskind. “Enseñanza de la Economía: El deber de superar el estigma de la “ciencia triste””. En “Enseñar economía hoy: desafíos y propuestas alternativas al paradigma neoclásico” V. Wainer  (Comp.). UNGS. 2011.
[iv] Rosa Luxemburgo. Obras escogidas. ¿Qué es la economía? Editorial Antídoto. 2006



2 comentarios:

  1. Valioso tu documento Adriana.Hay en el mucho amor por la enseñanza y los enseñados y mucho empeño a darle a los chicos herramientas para actuar. Valiente es por cuanto te has animado a citar a Rosa de Luxemburgo.

    No soy docente y no lo he sido, por tanto solo lo puedo ver como economista. En mi modo ver no interesan tanto las definiciones que obviamente las hay, sino en como darle a los jovenes instrumentos para analizar la economía y la sociedad en que viven y su propia economía. No son cosas distintas el tema es holístico.
    Los liberales dicen que el mercado libre soluciona todo. Una verdadera falacia. Si fuera asi no habria crisis y estas crisis no serían cada vez mas d estructivas.

    El tema da para mucho y desearía aportar mas, pero POR EL MOMENTO, no puedo

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    1. Gracias Atilio! Alentadoras tus palabras!
      Espero tus comentarios, criticas y aportes!
      Saludod

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