viernes, 17 de abril de 2015

Teoría sobre Ciclo económico



En el post intentaremos dar cuenta de las teorías que sustentan el concepto de ciclo económico, para ello se hará una descripción de los componentes del mismo.

Teoría sobre Ciclo económico



A partir del análisis de los valores de las variables fundamentales de una economía -esto es por ejemplo nivel de producto, inversión o consumo entre otras- se puede observar que existen oscilaciones recurrentes y generalizadas que las afectan en el mismo sentido. Estos movimientos conjuntos, caracterizados por fases de expansión, en donde las variables relevantes crecen, seguidas por períodos de recesión donde caen, constituyen lo que se denomina ciclo económico.


La variación cíclica es una de las componentes de análisis de series de tiempo. Una serie temporal es una sucesión de valores que toma una misma variable pero en distintos momentos del tiempo. Éstas son importantes para el análisis de coyuntura, para estudiar las variaciones estacionales de las variables macroeconómicas y para seguir los movimientos de los ciclos económicos. Según el modelo tradicional, una serie de tiempo puede descomponerse en cuatro elementos básicos:
  • tendencia 
  • variación cíclica 
  • variación estacional 
  • componente aleatoria. 


La tendencia, corresponde a la parte determinística de la serie. Es el resultado de factores estructurales que cambian lentamente en el tiempo –principalmente debido a cambios demográficos, tecnológicos e institucionales- y determinan el crecimiento de la variable en el largo plazo.


La componente cíclica, por otro lado, capta los movimientos ondulatorios de la serie. La propia actividad productiva y la estructura económica determinan estas fluctuaciones en torno a la tendencia, aunque sin influir demasiado en ella.


La parte estacional de la serie refleja las oscilaciones intraanuales que se repiten más o menos regularmente todos los años. Se atribuye principalmente al efecto sobre la actividad económica de festividades culturales, eventos institucionales o estaciones climáticas. Si la componente estacional es significativa puede oscurecer la evolución real de la serie de modo que se hace necesario aislarla de este componente, para presentar la serie desestacionalizada. De esta forma además, se hacen comparables los distintos trimestres o períodos de un mismo año.


Finalmente, la componente aleatoria representa el residuo que el resto de las componentes mencionadas previamente no explica. Se trata de oscilaciones estocásticas debidas no sólo a errores de medición, sino también a eventos temporarios de corta duración externos a la serie que no logran afectar esencialmente su comportamiento.


La definición clásica de ciclo económico se debe a Burns y Mitchell:


“Los ciclos económicos son una forma de fluctuación que se encuentra en la actividad agregada de las naciones que organizan su trabajo principalmente en empresas: un ciclo consiste en expansiones que ocurren al mismo tiempo en múltiples actividades económicas, seguidas de recesiones de igual modo generales, contracciones y recuperaciones que se funden con la fase expansiva del ciclo siguiente” .






En el ciclo económico entonces, las variables fundamentales de la economía se mueven en un mismo sentido, están fuertemente relacionadas entre ellas y se comportan conjuntamente de modo sistemático determinando secuencias recurrentes de expansión y contracción de la actividad. En cada ciclo, es posible identificar cuatro fases:
auge o prosperidad, cuando la serie se encuentra subiendo y por encima de su tendencia;
crisis, la serie comienza a descender, pero se encuentra aún por encima de su tendencia;
depresión, mientras la serie cae, encontrándose en un nivel debajo de su tendencia
recuperación, siempre que la serie esté subiendo, pero todavía por debajo de la tendencia






Son particularmente importantes los puntos de inflexión entre las distintas fases. El momento en el cual la serie pasa de una fase ascendente a una de descenso, es decir el punto luego del cual se inicia un período de recesión (llamada depresión si es muy profunda) se denomina cima, cresta o máximo; por el contrario, el punto más bajo se conoce como valle o mínimo, con éste se inicia la etapa de expansión. Así, un ciclo económico completo se extiende desde un mínimo hasta el siguiente pasando por un máximo. Los determinantes del ciclo poseen escaso efecto sobre la tendencia de crecimiento de largo plazo de la economía, de modo que el ciclo representa las desviaciones transitorias alrededor de una tendencia dada.


En el gráfico se muestra un esquema de las distintas fases de un ciclo.






Gráfico : El ciclo económico.



Fuente: Comisión Económica para América Latina


Además, las fases del ciclo económico pueden ser caracterizadas a partir de su amplitud y su longitud. La amplitud, también llamada volatilidad, hace referencia a la diferencia entre los valores extremos de la variable mientras que la longitud de la fase se refiere al tiempo que transcurre entre un máximo y el mínimo siguiente, o viceversa.




Enfoques teóricos.


Según el enfoque de impulso-propagación, que se sustenta en la idea de que la economía tiende a un punto de reposo pero es perturbada por shocks exógenos que provocan movimientos de ese equilibrio, los ciclos pueden pensarse como resultados de perturbaciones que impactan en la economía. A su vez, nuevos impulsos afectan el equilibrio del sistema haciendo que los ciclos sean recurrentes. Existen distintas vías de propagación de estos shocks que dependen de la estructura, y las distintas escuelas encuentran diversos mecanismos de transmisión del impulso inicial al resto de la economía.


A grandes rasgos, se puede hablar de cuatro tipos de shocks que determinan las fluctuaciones económicas. Los shocks de oferta, esto es, cambios tecnológicos, climáticos, de cantidad de recursos naturales disponibles o de precios relativos por ejemplo, que impactan desde el lado de la producción; los shocks de política, como ser nuevos objetivos o rumbos en términos de política monetaria, fiscal o cambiaria que alteran el comportamiento de los agentes y sus expectativas; los shocks de demanda, resultado de variaciones en los patrones de inversión o consumo por ejemplo o, por último, los shocks financieros.


Desde otra perspectiva, Leijonhufvud clasifica los mecanismos de propagación de los shocks en nominales o reales, según qué variables se vean afectadas: mientras un shock real requiere de una redistribución de recursos generando un cambio de precios relativos, un shock nominal se reequilibra mediante ajustes en la escala nominal.


Considerando estas categorías, existen tres grandes paradigmas en la teoría económica en general, y cada uno tiene su propia visión en torno a la explicación de los ciclos económicos. Estos son el keynesianismo, el monetarismo y el neoclásico.


En el enfoque de Keynes, la inversión privada es el principal factor generador de fluctuaciones económicas. Ésta a su vez es función de las expectativas sobre el futuro que suelen ser inestables: los cambios afectan el nivel de inversión, esto afecta la demanda agregada y por esta vía modifica el producto (Keynes, 1936).


Siguiendo con esta idea, según los neokeynesianos, el ciclo económico es consecuencia de fallas de mercado producto de fricciones nominales en la demanda y rigideces reales en los precios –con los salarios como precio rígido por excelencia. De esta forma, en términos de la clasificación previa, el keynesianismo se ubica en una visión de shocks reales provenientes de la demanda agregada. Sin embargo, también existieron posiciones mixtas dentro de esta escuela, donde cambios en la cantidad de dinero provoca fluctuaciones generando ciclos, de modo que el dinero no es neutral.


En la visión monetarista, en cambio, impulso y propagación son nominales. Un cambio exógeno en la oferta monetaria se propaga a las magnitudes reales generando perturbaciones en el nivel de ingreso y empleo, dada la inflexibilidad de los salarios.


Para el paradigma neoclásico por otra parte, no es necesario que los salarios sean rígidos para explicar los ciclos: estas fluctuaciones en torno a la tendencia de largo plazo aparecen aún en mercados competitivos con precios flexibles. Los ciclos no son desequilibrios sino el resultado de niveles de actividad relativamente altos o bajos: el acento está puesto para esta visión en el lado de la oferta y tanto impulso como propagación son fenómenos reales.


Al suponer expectativas racionales, Robert Lucas, exponente de esta escuela, sostiene que los cambios en la cantidad de dinero son anticipados por los agentes por lo que logran modificar el nivel de precios pero no afectar la economía real. En este esquema, la política monetaria únicamente resulta efectiva si logra sorprender a los agentes.


Finalmente, desde otra perspectiva, siguiendo a Schumpeter, pionero en el estudio del ciclo económico, y reconocido por poner el énfasis en la innovación, es el progreso tecnológico el principal shock de oferta y las perturbaciones del lado de la demanda o de la política económica no son una fuente importante de fluctuaciones.

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